Es un intento de rescatar la colonización israelí de Gaza y de desarmar a la resistencia
El 17 de noviembre de 2025, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó una resolución estadounidense sobre Gaza. Los grupos de la resistencia palestina emitieron rápidamente un rechazo conjunto a esta versión del “Plan de Paz de Trump”. Declararon: “La resolución elude los marcos internacionales y allana el camino para crear disposiciones ajenas a la voluntad nacional palestina. Cualquier fuerza internacional que se pretenda desplegar en Gaza en la forma propuesta se convertirá en una forma de tutela o mandato impuesto, socavando el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación”. Como coalición global de 25 grupos judíos antisionistas, apoyamos plenamente la reivindicación y la lucha del pueblo palestino por la autodeterminación y el derecho al retorno. También rechazamos el plan de Trump, ahora respaldado por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Este sórdido papel no debería sorprender. Tal como había advertido la organización palestina de derechos humanos Al-Haq, la inminente votación demostraría “la manifiesta abdicación de responsabilidad por parte del Consejo de Seguridad y el debilitamiento y rechazo adicionales de la autodeterminación palestina”.
El “Plan de Paz” continúa la agenda de Estados Unidos e Israel para quitar a Palestina de cualquier marco jurídico internacional con el fin de reforzar la colonización israelí. Ahora que la Fuerza de Genocidio israelí tiene mayores dificultades para mantener su control colonial sobre el terreno, la resolución del Consejo de Seguridad ofrece un salvavidas al régimen fascista de Netanyahu y busca desarmar a la resistencia anticolonial. Los palestinos no han tenido absolutamente ninguna participación en esta decisión.
Entre los palestinos, solo la Autoridad Nacional Palestina —desesperada por conservar sus privilegios mediante su colaboración con Israel— celebró esta farsa. Todos los miembros del Consejo de Seguridad votaron a favor de la resolución, excepto por las vergonzosas abstenciones de China y Rusia, que prefirieron no usar su poder de veto. Esta resolución del Consejo de Seguridad constituye una traición total al derecho internacional, los derechos humanos y la lucha palestina.
¿Qué implica esto para el papel de la ONU? Su Relatora Especial para los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese, ha ido admirablemente más lejos que sus predecesores, especialmente al documentar la complicidad de grandes países y empresas en su informe de octubre de 2025, Gaza Genocide: a Collective Crime.
La CIJ y la CPI han cumplido diligentemente sus tareas, documentando el genocidio israelí y la responsabilidad criminal de sus líderes. Sin embargo, el Consejo de Seguridad continúa con el legado cómplice de la resolución de 1947 que particionó Palestina para establecer un régimen sionista que privilegia a los judíos.
Estos acontecimientos reafirman aún más el llamado que en 2005 realizaron más de 170 organizaciones de la sociedad civil palestina a favor de una campaña integral de BDS contra la complicidad internacional con la colonización israelí, comenzando por nuestros propios países. Nos inspira la acción de los estibadores que han bloqueado envíos de armas a Israel durante los últimos dos años. Más recientemente, las huelgas masivas y manifestaciones en Italia han repudiado su complicidad con Israel. Los apoyos más firmes de Palestina son los pueblos del mundo que luchan contra su propia opresión por un futuro común de justicia social. La resistencia palestina sigue siendo un símbolo de esa lucha global.
La red global de judíes por Palestina, Global Jews for Palestine, participará en todas las movilizaciones del 29 de noviembre, Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino. No es momento de abandonar las calles.